viernes, 8 de julio de 2011

Se agudiza la crisis azul en Norte de Santander


La fortaleza que por años ha marcado el trabajo político del Partido Conservador en Norte de Santander y que a su vez le ha permitido mantener la hegemonía en los cargos más importantes, empezó a desmoronarse.

Una profunda división al interior de la colectividad que comenzó a evidenciarse con la renuncia de Édgar Díaz al proceso que lideraron los congresistas para elegir el candidato a la Gobernación, en abril pasado, tocó fondo en las últimas semanas.

El hecho más reciente que dejó al descubierto las fisuras, que ya toman forma de grietas, en las toldas azules, fue el visto bueno que el pasado 22 de junio le dio la Dirección Nacional a las listas al Concejo de Cúcuta y la Asamblea.

La resolución firmada por el Secretario General del partido, Jorge Humberto Mantilla Serrano, y publicada el pasado lunes por La Opinión, cayó como balde de agua fría entre los miembros de los Directorios Municipal y Departamental y entre los mismos precandidatos, quienes manifestaron desconocer el proceso mediante el cual se tomó la decisión.

Uno de los directoristas conservadores y candidato al Concejo de Cúcuta, Ramiro Ropero, explicó que las opiniones del Directorio Municipal no fueron tenidas en cuenta a la hora de definir la lista a la corporación municipal y que los congresistas del partido pasaron por encima de la autonomía que tienen los cuadros directivos en las regiones.

“Los señores parlamentarios del Partido Conservador sobresaltaron el debido proceso, usurparon funciones de los Directorios Municipal y Departamental, lo que es de verdad preocupante porque en conversaciones con el secretario del Directorio Nacional, él dice que nosotros tenemos la facultad plena de expedir resolución donde estén los candidatos que creamos convenientes porque para eso existe un calendario electoral que fue llevado al Consejo Nacional Electoral y ese calendario no se cumplió porque a los inscritos se les violó el debido proceso”, aseguró Ropero.

Dijo que así como sucedió con las listas a Concejo y Asamblea, los congresistas también quieren imponer un candidato ajeno al partido para la Alcaldía de Cúcuta, desconociendo el derecho que tiene el único aspirante inscrito para este cargo, Javier Sánchez.

En ese sentido, Ropero reconoció que el Partido Conservador está atravesando por una delicada situación que terminará por afectarlo en los comicios que se avecinan, puesto que muchos de sus militantes están saltando ya a otros partidos.

Algunos de ellos son la aspirante a la Asamblea Marina Lozano y el candidato al Concejo de Cúcuta Oliverio Castellanos, quienes, según se conoció, ya habrían renunciado a su inscripción en el Partido Conservador para abrirse camino en Cambio Radical y poder así apoyar abiertamente al candidato independiente Édgar Díaz Contreras.

Otros que están analizando la posibilidad de apartase de su partido y no buscar más la reelección en el Concejo son, Jesús María Daza y Luis Alfonso Mejía, quienes podrían instalar a alguien de su movimiento político en Cambio Radical para mantener la curul y a la vez seguir firmes con la candidatura de Díaz.

Como ellos son varios los militantes y precandidatos azules que en los próximos días podrían tomar decisiones sobre su continuidad en el partido.


MUJERES TAMBIÉN PROTESTARON

Otras que se han visto afectadas con la crisis conservadora son las representantes del género femenino, quienes pese a tener por ley un derecho ganado en las próximas elecciones, fueron desconocidas en la lista al Concejo de Cúcuta, que avaló el Directorio Nacional.

Eddy Cecilia Andrade Luna fue una de las cuatro mujeres inscritas antes del 10 de abril para aspirar por un escaño en la corporación municipal, pero su nombre fue rechazado dentro del grupo de 19 que recibió el aval de la Dirección Nacional.

La precandidata, prima de la fallecida congresista Isabel Celis, se quejó porque a pesar de cumplir con todos los requisitos exigidos por el partido y de que la colectividad no puede desconocer el 30% de la cuota de género implementada en la Reforma Política, sólo dos mujeres, la actual concejala Judith Ortega Pinto y la exsecretaria de la Mujer del Municipio, Luddy Esperanza Carrillo Candelo, fueron admitidas.

“Siempre nos dijeron que estábamos seguras en la lista y luego ya no aparecimos. Es una falta de respeto y de seriedad del partido”, manifestó Andrade Luna.

En medio del enfrentamiento de los diferentes sectores del conservatismo por el tema de los avales, miembros del Directorio Municipal y Departamental aseguraron que continuarán estudiando las hojas de vida de los inscritos para replantear las listas, respetándole el debido proceso a los 29 cucuteños que postularon sus nombres en el partido.

Cabe recordar además que el Partido Conservador amplió hasta el próximo 15 de julio el plazo de inscripción para las mujeres interesadas en ser candidatas a las próximas elecciones a nombre de esta colectividad.


CONGRESISTAS NIEGAN DIVISIÓN

A pesar del evidente fraccionamiento en que se encuentra el conservatismo en Norte de Santander, el senador Juan Manuel Corzo se rehúsa a aceptar una división al interior de la colectividad.

Corzo, quien además negó haber intervenido en la conformación de las listas al Concejo de Cúcuta y la Asamblea que causaron polémica en la ciudad, dijo que no se puede hablar de un fraccionamiento porque al interior de la colectividad están los que quieren ser conservadores.

“Siempre ha pasado lo mismo, los congresistas son los que terminan tomando las decisiones, donde tenga una responsabilidad el partido. Por eso, cuando la gente se va es porque hay intereses particulares. El que no quiera estar se puede ir, eso no va a afectar al partido”, aseguró el congresista.

Lo cierto es que la puja entre los conservadores continuará y la aparente unión con la que esperaban volver a arrasar en las elecciones que se avecinan se seguirá desdibujando cada día más. Fuente: laopinion.com