martes, 18 de agosto de 2009

Así están las cuentas para la conciliación del referendo


El Gobierno hace esfuerzos para lograr que hoy mismo se concrete un informe que impulse ante el Congreso la apelación al constituyente primario en los términos en que lo aprobó el Senado

Comisión de Cámara

William Véles (Colombia Democrática) – Sí
Oscar Arboleda (Alas Equipo Colombia) - Sí
Constantino Rodríguez (Alas Equipo Colombia) - Sí
Pedrito Tomás Pereira (Conservador) – Sí
Gustavo Puentes (Conservador) - Sí
Heriberto Sanabria (Conservador) - Sí
Roy Barreras (La U) - Sí
Carlos Augusto Celis (La U) - Sí
Odín Sánchez (La U) – Sí
Germán Viana (La U) - Sí
Dairo José Bustillo (Apertura Liberal) – Sí
Silfredo Morales (Apertura Liberal) – Sí
Luis Enrique Dussán (Hulia y Nuevo Liberalismo) - Sí
Miguel Ángel Gálvis (Movimiento IR) – Sí
Oscar Gómez (expulsado de Cambio Radical) - Sí
Germán Olano (Liberal) – No
Carlos Arturo Piedrahita (Liberal) – No
Zamir Silva (Liberal) – No
María Isabel Urrutia (Liberal) – No
René Garzón (Polo) – No
Franklin Legro (Polo) - No
David Luna (Por el país que soñamos) – No se sabe
Álvaro Alférez (Convergencia Ciudadana) – No ha tomado decisión
Rosmery Martínez (Cambio Radical) – Deciden mañana
Carlos Fernando Motoa (Cambio Radical) – Deciden mañana

Comisión de Senado

Juan Manuel Corzo (Conservador) – Sí
Eduardo Enríquez (Conservador) – Sí
José Darío Salazar (Conservador) – Sí
Alirio Villamizar (Conservador) – Sí
Armando Benedetti (La U) – Sí
Marco Alirio Cortes (La U) – Sí
María Isabel Mejía (La U) – Sí
Juan Carlos Vélez (La U) – Sí
Elsa Gladis Cifuentes (Cambio Radical) – Sí
Claudia Rodríguez (Cambio Radical) – Sí
Jorge Enrique Vélez (Cambio Radical) – Sí
Samuel Arrieta (Convergencia Ciudadana) – Sí
Carlos Barriga (Convergencia Ciudadana) – Sí
Rufino Córdoba (Colombia Democrática) – Sí
Oscar Darío Pérez (Alas Equipo Colombia) – Sí
Víctor Velásquez (Colombia Viva) – Sí
Alexandra Moreno (Mira) – Sí
Jesús Piñacué (ASI) – No
Jorge Enrique Guevara (Polo) – No
Luis Carlos Avellaneda (Polo) – Renunció
Gustavo Petro (Polo) – Renunció
Cecilia López (Liberal) – Renunció
Griselda Yaneth Restrepo (Liberal) – Renunció
Héctor Helí Rojas (Liberal) – Renunció
Luis Fernando Velasco (Liberal) – Renunció

Texto aprobado en Cámara
El inciso 1° del artículo 197 de la Constitución Política quedará así: Quien haya ejercido la Presidencia de la República por dos períodos constitucionales, podrá ser elegido para otro período.

Texto aprobado en Senado

El inciso 1° del artículo 197 de la Constitución Política quedará así: Quien haya sido elegido a la Presidencia de la República por dos períodos constitucionales, podrá ser elegido para otro período.

1. Cambio Radical
En su reunión de marzo pasado, las bancadas de Senado y Cámara quedaron en libertad de aprobar cualquiera de los dos textos. La Cámara apoyó el original y el Senado el cambiado. Mañana, al mediodía, tendrán un nuevo encuentro. Todo parece indicar que los representantes de esa colectividad seguirán respaldando la redacción original.

2. ¿Cómo se consigue la mayoría?
Según el texto de la norma que regula la materia, tendrían razón quienes consideran que se logrará la mayoría con 26 conciliadores de cualquiera de las cámaras. Sin embargo, hay argumentos para sostener que no: que se necesitan 13 en Cámara y 13 en Senado. El Gobierno, por lo pronto, ya logró ambas cifras (13 en Cámara y 17 en Senado)

3. Inclusión en el orden del día
Si todo marcha como está previsto, esta tarde se radicaría el informe de conciliación, de tal manera que podría ser incluido en el orden del día de las plenarias de mañana, si alcanza a ser publicado; si no, quedará para próxima semana. En Cámara deberá obtener 84 votos y en Senado 52.

4. 86 investigados por la Corte
Luego que el presidente de la Cámara, Edgar Gómez, se notificara del llamado a versión libre de la Corte Suprema de Justicia, comenzaron a presentarse otros más de los 86 congresistas a los que el alto tribunal debe precisar si prevaricaron o no al votar el referendo. Esta semana lo harán varios legisladores más.


sábado, 15 de agosto de 2009

Colombia cierra la negociación de su polémico acuerdo militar con EEUU


El Gobierno de Colombia cerró el viernes con EEUU la negociación de un acuerdo militar rechazado por los presidentes de Ecuador y Venezuela, a los que el mandatario colombiano, Álvaro Uribe, lanzó un llamamiento conciliador para recomponer las relaciones entre sus países.

El Ministerio de Exteriores colombiano informó en Bogotá del "cierre de las negociaciones del Acuerdo en Materia de Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos".

"Dicho acuerdo reafirma el compromiso de las partes en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. El texto acordado pasa ahora a la revisión técnica por las instancias gubernamentales de cada país para su posterior firma", agregó el texto. sin ofrecer más detalles.

El comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, el general Freddy Padilla, dijo la semana pasada que el acuerdo incluía el uso de siete bases militares en Colombia por parte de tropas estadounidenses, para realizar operaciones contra el narcotráfico y terrorismo.

Bogotá y Washington empezaron a negociar el acuerdo después de que el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, decidiera cancelar la base militar antidrogas que EEUU tenía en Manta, al suroeste de Ecuador. El anuncio de la negociación del acuerdo generó el firme rechazo de Correa y del mandatario venezolano, Hugo Chávez, mientras otros presidentes, como el brasileño Lula da Silva, pidieron explicaciones sobre el alcance del acuerdo.

El presidente Uribe acudirá a la Cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que se celebrará el próximo 28 de agosto en Bariloche (Argentina), para tratar el tema.

Este viernes, Uribe insistió en asegurar que el acuerdo militar con Estados Unidos es para "derrotar al terrorismo" y dijo que ello constituye un "seguro para nuestros vecinos", durante un acto público en la ciudad de Medellín (450 km al noroeste de Bogotá).

En ese acto, Uribe expresó su deseo de "recomponer" las relaciones con sus vecinos.

Ellos son nuestros hermanos, nuestros vecinos, por eso queremos decirles que deseamos recomponer con ellos estas relaciones", dijo el mandatario colombiano en un tono conciliador.

"Es que el acuerdo con los Estados Unidos debería entenderse como un acuerdo con Colombia que debe proyectarse a todo el continente", agregó Uribe, tras recordar que ya le pidió perdón a Ecuador por la incursión militar contra un campamento de la guerrilla de las FARC en territorio ecuatoriano.

"Este tema de nuestra incursión a la selva ecuatoriana en ese bombardeo contra (el comandante guerrillero Raúl) Reyes, yo les pido perdón por eso, se los dijimos (el año pasado) en República Dominicana (durante la Cumbre del Grupo de Rio)", dijo al respecto. "Yo creo que puede haber un diálogo con el Ecuador sobre todos estos temas y resolverlos a futuro. A nosotros lo que nos interesa es el futuro. Y lo mismo con Venezuela", añadió Uribe en un tono conciliador.

Correa rompió relaciones diplomáticas con Colombia tras el bombardeo del Ejército colombiano a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxista), localizado en territorio ecuatoriano fronterizo con Colombia, ocurrido el 1 de marzo de 2008.

En esa acción militar además de Reyes -segundo comandante de las FARC-, murieron otras 24 personas, una de ellas ecuatoriana y cuatro mexicanas. Por su parte, el presidente Chávez "congeló" las relaciones con Colombia el pasado 28 de julio, luego que Bogotá informó sobre el hallazgo de armamento venezolano en manos de guerrilleros.


viernes, 14 de agosto de 2009

Buscan desbloquear la regulación a reforma política


“Parece que el Gobierno está absolutamente preocupado por su reelección y muy poco por darle trámite a los proyectos”: Guillermo Rivera

LOS CONGRESISTAS que radicaron el proyecto de ley que reglamenta la reforma política confían en que la financiación anticipada de las campañas motive suficientemente a los legisladores para lograr su trámite, a pesar de que el Gobierno y su coalición están “concentrados en el proyecto de ley de convocatoria a referendo”.

Así lo manifestaron ayer los representantes David Luna y Guillermo Rivera durante un encuentro programado por el Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga.

“Hay dos proyectos: uno del Gobierno Nacional y otro del Congreso. La idea es unirlos y sacar un maravilloso proyecto”, indicó Luna.

Sin embargo, apuntó Rivera, “desafortunadamente el Gobierno y su coalición en estos días han estado concentrados en el proyecto de ley de convocatoria a referendo”.

Como consecuencia de ello, “la agenda legislativa está bloqueada”, se quejó el congresista liberal.

“Este proyecto tiene mandato constitucional de urgencia y eventualmente de insistencia, pues ha requerido de mucha atención. Pero ni el Gobierno ni la coalición se la han prestado. No vinieron a esta reunión. No han invitado a reuniones a los autores del proyecto. Parece que el Gobierno está absolutamente preocupado por su reelección y muy poco por darle trámite a los proyectos de ley que, como en este caso, son por mandato constitucional”, señaló Rivera.

Financiación anticipada

En la reforma política quedó establecido, mediante un parágrafo transitorio, que “el Gobierno Nacional o los miembros del Congreso presentarán, antes del 1º de agosto de 2009, un proyecto de ley estatutaria que desarrolle este artículo”, es decir, el 109 de la Constitución, relativo a la financiación de las campañas electorales. Según el parágrafo, “el proyecto tendrá mensaje de urgencia y sesiones conjuntas y podrá ser objeto de mensaje de insistencia si fuere necesario. Se reducen a la mitad los términos para la revisión previa de exequibilidad del proyecto de ley estatutaria, por parte de la Corte Constitucional”.

El proyecto del Congreso, elaborado por los representantes Luna, Rivera y Roy Barreras, fue radicado el primer día de agosto; el del Gobierno llegó al Legislativo al día siguiente. Sin embargo, el propósito es unificarlos. Sólo falta que el presidente de la Cámara convoque a comisiones primeras conjuntas y se proceda al nombramiento de los ponentes.

En la reforma política quedó establecido que un porcentaje de la financiación de las campañas “se entregará a partidos y movimientos con personería jurídica vigente, y a los grupos significativos de ciudadanos que avalen candidatos, previamente a la elección”.

Ambos proyectos de reglamentación desarrollaron este concepto. Mientras el del Gobierno establece que “los anticipos ascenderán al 20 por ciento del presupuesto asignado al Fondo de Financiación con destino a la reposición de gastos”, el de los congresistas propone que “los partidos y grupos significativos de ciudadanos podrán solicitar hasta un 70 por ciento de anticipos al CNE, de manera justificada”.

Luna manifestó que espera que esta posibilidad sea lo suficientemente atractiva para que los legisladores faciliten el trámite de la iniciativa.

Para el representante bogotano, el proyecto de ley busca “garantizar los anticipos para las campañas electorales de marzo y de mayo del próximo año, muy seguramente una herramienta que permitirá la rendición de cuentas hacia la ciudadanía y la transparencia de la democracia”.


Conciliación del referendo está en una torre de Babel


Gobiernistas y oposición no se ponen de acuerdo sobre la manera que se logran las mayorías para la conciliación de un proyecto, ¿una nueva piedra en el tortuoso camino que ha tomado esta iniciativa?

CUANDO SEGÚN el Gobierno el referendo reeleccionista será votado el próximo miércoles por las plenarias de Senado y Cámara, pues estarían listas 26 firmas de conciliadores que avalan un texto, ayer surgieron otras voces que señalan que las cuentas están equivocadas y que esta fecha no atiende a la realidad del momento que vive la iniciativa en el Congreso.

El miércoles anterior en un desayuno en su despacho, el ministro Fabio Valencia Cossio le dijo a los presidentes de los partidos de la coalición de gobierno, que estaba cerca de obtener 26 firmas que avalaban un texto de conciliación entre los 50 conciliadores designados por Senado y Cámara (25 por cada corporación), con lo cual, según él, se lograba la mayoría y por ende la conciliación del proyecto. Incluso, el Ministro fue más generoso en sus cálculos al señalar que se podría llegar a 28 apoyos.

Sin embargo, ayer surgió una versión distinta a la del Ministro, que no sólo asegura que estas cuentas están mal hechas porque no responden a la mecánica como se concilia un proyecto en el Congreso, sino que dice que el Gobierno está haciendo una interpretación amañada porque aún no tiene las mayorías necesarias para lograr la conciliación del proyecto que abriría la puerta a una nueva aspiración presidencial de Álvaro Uribe, hoy estancado en el Congreso porque falta consensuar las diferencias presentadas en los textos aprobados por las plenarias de la Cámara y el Senado, que en la práctica significa que para la primera, Uribe podría ser candidato en 2014; mientras que para el segundo, el actual Jefe de Estado podría presentarse a las elecciones de 2014.


Coordinador de conciliación Cámara

El representante Carlos Arturo Piedrahita señaló que está equivocado el Gobierno en cuanto a la forma de obtener la mayoría para lograr la conciliación del referendo.

“La comisión de conciliadores está conformada por dos cámaras: el Senado y la Cámara de Representantes, ¿qué significa?, que la decisión se tiene que tomar en conjunto con relación a qué texto se aprueba, pero la aprobación tiene que ser independiente por cada una de las cámaras. Significa lo anterior que el Senado tiene que reunir mínimo 13 firmas, la Cámara tiene que reunir 13 firmas, porque en caso contrario imagínense si en un momento dado existen 25 senadores que son uribistas, y existe en la Cámara un solo representante uribista, entonces harían mayoría. No es así, se necesita de los 13 de Senado y los 13 de Cámara, mínimo. Cuanto esto sea así habrá conciliación”, explicó el representante liberal, quien es coordinador de la comisión conciliadora de Cámara.

El Parlamentario dijo que la interpretación que le dio el Gobierno es “inconstitucional y están faltando a la verdad, inclusive estarían cometiendo un delito de falsedad porque están cohonestando en una conciliación cosas que no son ciertas”.

En cuanto a los apoyos que Valencia Cossio señala tendría la conciliación del proyecto, Piedrahita dijo que “el Gobierno está haciendo desayunos, almuerzos y cena en Palacio. Está tratando de comprar la conciencia de los congresistas, tanto de Senado como de Cámara, están haciendo el mismo trabajo de la yidispolítica y de Teodolindo Avendaño para conseguir las firmas correspondientes, pero no las han podido conseguir, entonces están haciendo una interpretación amañada al texto”.

Dijo también que la posición del Partido Liberal es que el texto del referendo no se puede conciliar, ni siquiera para 2014, “porque es ilegal, porque no ha cumplido los requisitos de ley: conciliar el proyecto, así sea 2010 ó 2014 es cometer nuevamente un delito”.

Piedrahita señaló que la comisión conciliadora que coordina no se volverá a reunir hasta que no se nombren por parte del presidente de la Cámara, Édgar Gómez, los reemplazos de los congresistas que han renunciado, “y no los puede nombrar hasta tanto no se resuelva el recurso de apelación interpuesto por Germán Navas”.

Finalmente, Piedrahita dijo que si algunos de los representantes se están reuniendo por fuera de la respectiva comisión de conciliación, “están por fuera de la ley y estarían obedeciendo al llamado que les hace el Señor Presidente de la República”.

Coordinador conciliación Senado

Por su parte, el senador conservador Eduardo Enriquez Maya señaló que el ministro Valencia Cossio tiene razón en la forma como se establecen las mayorías en una conciliación.

“Precisamente es para tener las dos comisiones en la consideración de un texto, de lo contrario se conciliaría por separado, que es un absurdo. La conciliación es entre Senado y Cámara, en consecuencia se debe respetar la mayoría, ¿cuál es la mayoría?, la mitad más uno. Si hay 26 se cumple el requisito de la ley”, explicó.

Al respecto, Enriquez señaló que una cosa es la interpretación que le quiere dar la oposición al mecanismo de conciliación y otra lo que establece la ley.

El Senador dijo también que por parte de la comisión de conciliadores de Senado ya hay (al miércoles) 15 firmas que respaldan un texto de conciliación. “Nosotros hemos fijado una posición en una acta que lleva 15 firmas, la posición del acta es reelección para el 2010”. Explicó que esta postura corresponde a la voluntad del pueblo manifestada en el proyecto de ley.

Finalmente, Enriquez considera que si es posible que las plenarias de Senado y Cámara voten la conciliación del proyecto la próxima semana. “Aspiramos, si en la Cámara ya tienen el número necesario para establecer las mayorías con el Senado, ojalá radicar el proyecto esta tarde (ayer) o mañana (hoy), anunciarlo el martes, una vez publicado, y votarlo el miércoles”.


Proceso a congresistas no es por sentido de su voto: Corte


LA INVESTIGACIÓN preliminar que adelanta la Corte Suprema de Justicia contra los 86 representantes a la Cámara no se relaciona con el sentido de su voto u opinión, sino con temas diferentes a la inviolabilidad del voto. Así lo advirtieron los tres magistrados investigadores del proceso en un comunicado.

“El objeto de investigación preliminar no se relaciona con el sentido del voto u opinión presentada por los congresistas. Es pacífica la postura que acepta la inviolabilidad. Así lo ordena la Constitución Política y lo reconoce la Corte Suprema de Justicia”, dice el comunicado.

“Se consideró sí –prosigue el escrito– estudiar y recaudar elementos de juicio sobre el tema de la denuncia, diferentes al de la inviolabilidad del voto”.

“Se ordenó escuchar en versión libre a 86 congresistas –sin posibilidad de selección por el instructor porque contra ellos se presentó la denuncia– para precisar su comportamiento en punto de la situación planteada, y, de otra parte, garantizar el derecho de defensa; derecho que es de suyo disponible, por lo que los señores congresistas están en la opción de asistir o no”, concluye el comunicado.

Esta afirmación fue respaldada por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Augusto Ibáñez, desde Barrancabermeja, quien dijo que no ha perseguido el voto de los representantes que votaron el referendo reeleccionista.

De esta manera, el magistrado les respondió a varios congresistas y abogados que criticaron la actuación “política” de la alta Corte al abrir investigación contra los 86 representantes que votaron positivamente el proyecto del referendo.

“Jamás se ha perseguido el voto o la opinión de los congresistas. El límite de ello está en la justicia y en el bien común. En ese tema creo que no hay dificultad”, dijo Ibáñez Guzmán.

Esta posibilidad ya había sido abordada por los abogados de los congresistas investigados, quienes argumentaron el derecho a la inviolabilidad del voto y que la ley no exige que para votar un referendo tenga que tenerse en cuenta la certificación de sus cuentas.

Por otro lado, el presidente de la Corte Constitucional, Nilson Pinilla Pinilla, aseguró que las decisiones judiciales son de carácter obligatorio, refiriéndose al tema de la versión libre de los 86 parlamentarios que ordenó la Corte Suprema.

“Las decisiones de los jueces son para cumplirlas, y si ese juez es la Corte Suprema de Justicia, con mayor razón y mayor énfasis estas decisiones deben cumplirse”.

Sin embargo, el magistrado Pinilla Pinilla fue más allá y dijo que si los parlamentarios no asisten a la diligencia, se debe aplicar el Código de Procedimiento Penal. “Los mecanismos que hay para atender algún desacato a la administración de justicia serán aplicados apropiadamente”, aseguró.

Según el presidente de la Corte Constitucional, si los representantes investigados se mantienen en esta posición, le estarían dando un mal ejemplo al país.

Simultáneamente, el presidente de la Cámara de Representantes, Edgar Gómez, se acercó a la Secretaría de la Sala de Casación Penal para notificarse sobre el llamado a versión libre que la Corte Suprema les hizo a los 86 congresistas.

“Para ello es requisito indispensable hacer la notificación en la Secretaría General de la Corte y ponerme a disposición de la misma, para cuando la Corte lo estime conveniente, fije fecha y hora para llevar a cabo la diligencia”, dijo Gómez.

El presidente de la Cámara también dijo que es respetuoso de las decisiones de la Corte y que no desacatará ningún llamado del alto Tribunal, como lo han recomendado algunos juristas.


jueves, 13 de agosto de 2009

Uribe aún no ha respondido inquietudes por la terna


El alto Tribunal le había pedido al Presidente que se pronunciara sobre los reparos contra algunos de los aspirantes a ocupar la dirección del ente acusador

EN MEDIO del escándalo que ha rodeado a uno de los nombres que integran la terna del Fiscal General, el presidente Álvaro Uribe todavía no ha respondido la solicitud que le hizo hace ocho días la Corte Suprema de Justicia de pronunciarse sobre los cuestionamientos que han surgido contra los aspirantes que presentó como reemplazo de Mario Iguarán, quien cesó su cargo el 31 de julio pasado.

Sin embargo, la Sala Plena del alto Tribunal sostuvo que si el presidente Uribe no respondía dichos cuestionamientos, ya que él es quien conforma la terna y la Corte Suprema la que elige al Fiscal, de todas maneras iba a seguir el proceso de selección.

Las votaciones por los integrantes de la terna las realizará la alta Corte el próximo jueves 20 de agosto, pues algunos magistrados están en Barrancabermeja en el Quinto encuentro de la Jurisdicción Constitucional.

De todas maneras, la Sala Plena de la Corte ya había hecho rondas de votaciones en las que quienes obtuvieron más votos fueron el ex embajador ante la OEA Camilo Ospina y el ex consejero de Estado Juan Ángel Palacio Hincapié. De hecho la última votación quedó de la siguiente manera: por Ospina votaron nueve magistrados y por Palacio siete.

Los escándalos que rodearon a Palacio Hincapié comenzaron cuando semanas después de que su nombre fuera postulado en la terna, se descubrió que en su contra tenía una denuncia penal por el presunto delito de soborno, la cual fue archivada por la Fiscalía en marzo de este año.

La denuncia la había interpuesto en el 2008 el mismo presidente del Consejo de Estado, en ese entonces Enrique Gil Botero, ya que al parecer el magistrado Palacio le había ofrecido una suma de dinero a un consejero auxiliar para que profiriera un proyecto de fallo específico.

No obstante, ahora piden que se reabra la investigación pues el juez natural del ex consejero de Estado no era la Fiscalía sino la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes.

Los cuestionamientos no han sido solo contra Juan Ángel Palacio, sino también contra los otros dos integrantes de la terna, pues desde el momento en que se conformó quedó en evidencia que ninguno era especializado en derecho penal.

Sin embargo, a pesar de que no es un requisito exigido por la ley, el Fiscal General deberá adelantar por su cuenta investigaciones contra funcionarios de alto rango con fuero, como ministros.

Además, fue ampliamente criticada la intervención de los aspirantes en la audiencia pública que hizo la Corte Suprema, en la que presentaron su hoja de vida y respondieron preguntas de los magistrados presentes, pues se notó el desconocimiento en temas como el sistema penal acusatorio, uno de los pilares de la Fiscalía.

De todas maneras, para que salga electo el próximo Fiscal General deberá obtener como mínimo 16 votos de los 23 magistrados que componen la Corporación.


Conservadores deben votar ya el referendo: Sanín


Durante una visita al Valle del Cauca, la dirigente política reiteró que ella no será “candidata de repuesto”

UN LLAMADO a la bancada del Partido Conservador para que vote lo más pronto posible el proyecto de referendo reeleccionista en el Congreso, hizo ayer la dirigente Noemí Sanín, durante una gira política por el Valle del Cauca.

La ex canciller y ex embajadora en Londres reiteró que es deber del Parlamento destrabar el trámite de la iniciativa, con el fin de aclarar de una vez por todas el panorama nacional y la campaña política con miras a los comicios de 2010.

Sanín recalcó que ella siempre ha sido una defensora férrea de la democracia participativa y, en ese orden de ideas, lo que prima es que mecanismos como los referendos de iniciativa popular lleguen a las urnas, para que sea la ciudadanía la que decida en uno u otro sentido.

“Sería un exabrupto que el referendo se muriera en el Congreso”, advirtió. “Los conservadores son los baluartes de la coalición gubernamental y no pueden sacar la mano en el momento decisivo”, agregó. Dijo que ya se verían después los dictámenes de la Corte Constitucional al respecto.

El llamado a la bancada conservadora se produce en momentos en que buena parte de los 86 representantes uribistas que son investigados preliminarmente por la Corte Suprema de Justicia están temerosos de votar, tanto en la Comisión de Conciliación como en las plenarias, el texto consensuado a que se pueda llegar si se logra un acuerdo en torno a las versiones distintas del referendo aprobadas por el Senado y la Cámara.

Incluso, algunos de los congresistas conservadores han llegado al extremo de estudiar la posibilidad de declararse en una especie de ‘rebeldía’ ante las citaciones del alto Tribunal.

Sanín, que regresó al país hace dos semanas y anunció que aspira a ser Presidente de la República en 2010 para dar continuidad a las políticas del gobierno Uribe, reiteró que es urgente que se defina la suerte del referendo.

Agregó que mientras persista ese ambiente de incertidumbre política en torno a si el actual Jefe de Estado podrá o no postularse a un tercer mandato consecutivo, no tiene lógica alguna que el Partido Conservador insista en realizar una consulta interna el próximo 27 de septiembre para escoger candidato único.

La aspirante presidencial indicó que el conservatismo no puede seguir en ese escenario “bipolar”, en el que, de un lado, se muestra partidario del referendo, y de otro, realiza un afanoso e innecesario proceso electoral interno para escoger un candidato presidencial único.

Sanín reiteró que ella, a diferencia de otros aspirantes presidenciales, no “es candidata de repuesto”.

La próxima semana el Directorio Nacional Conservador se reunirá de nuevo para decidir si aplaza la consulta interna programada para el último domingo de septiembre. Esa posibilidad tiene cada día más partidarios en la cúpula de la colectividad.

Durante su estadía por el Valle del Cauca, que termina hoy, Sanín se reunió con estudiantes universitarios y docentes, así como con empresarios y dirigentes políticos de la región.


Gobierno confía en lograr conciliación de referendo


El Ministro Valencia está convencido de completar la mayoría de apoyos requeridos a favor del texto aprobado por el Senado

ESPERANZADO EN que conseguirá los 26 votos necesarios para que los conciliadores del referendo reeleccionista se inclinen por el texto aprobado por el Senado, que posibilita que el presidente Álvaro Uribe se presente como candidato para un tercer período consecutivo en la Casa de Nariño en 2010, se mostró ayer el ministro del Interior, Fabio Valencia.

Así lo dieron a conocer ayer los congresistas de la coalición uribista que se reunieron con el funcionario para analizar ese aspecto de la agenda legislativa.

El senador Samuel Arrieta, presidente de Convergencia Ciudadana, señaló que Valencia les anunció que ya tiene los votos necesarios para que el referendo sea conciliado en las dos cámaras del Congreso.

“Valencia Cossio dijo durante la reunión que conseguirá no solo las dos firmas que les faltan para completar la mayoría, sino que lograría dos más en el partido de La U”, aseguró Arrieta.

La decisión deberá tomarse por mayoría simple, es decir 26 de los 50 integrantes de la comisión, 25 por cada cámara.

“El ministro nos dijo que tiene las mayorías aseguradas para que se apruebe el informe de conciliación y habrá que ver si las tiene aseguradas en la votación ya definitiva en la Cámara y en el Senado”, precisó Arrieta.

Según lo manifestaron los legisladores que asistieron al encuentro con Valencia, se acordó que a más tardar el próximo miércoles ya deberá estar conciliado y aprobado el texto para convocar al referendo.

Arrieta subrayó que el ministro Valencia se declaró confiado en obtener la mayoría en la comisión de conciliación del texto del referendo.

A la reunión asistieron también los presidentes del Partido de La U, Luis Carlos Restrepo; y del Partido Conservador, Efraín Cepeda; el coordinador de Alas Equipo Colombia, Gabriel Zapata; la representante de Cambio Radical, Violeta Niño; y el viceministro de Justicia, Miguel Ceballos, entre otros.

Al referirse al tema, Cepeda señaló que al Gobierno sólo le hace falta cuatro firmas de las 26 necesarias para cerrar el informe de conciliación.

Por su parte, otro de los asistentes, el vocero de Cambio Radical en la Cámara, Jorge Enrique Rozo, manifestó que “lo que quiere el Gobierno es que se vote a la mayor brevedad el referendo así sea ‘sí’ o ‘no’, pero que se haga por lo menos la próxima semana”.

Lo que dijo Uribe

Tras la reunión de ayer, volvió a ponerse sobre la mesa lo que dijo o no el presidente Uribe a los congresistas de La U, el martes.

El senador Jairo Clopatofsky subrayó ayer que Uribe “contundentemente dijo que había razones políticas de importancia para aprobar el referendo”.

Pero, tal como lo indicó EL NUEVO SIGLO en su edición de ayer, Restrepo aclaró que el gobernante nunca confirmó que se presentará a las elecciones para un tercer periodo: “En ningún momento el Presidente dijo: 'Yo voy por un nuevo mandato'. E incluso nos repitió que lo importante eran las políticas, el fortalecimiento de los partidos y que lo de su nombre era lo de menos”.

Para Restrepo, lo que pasó fue que “hubo un excesivo entusiasmo de los congresistas” y por eso decidió hacer una aclaración sobre las versiones que dieron algunos de ellos sobre la supuesta decisión ya tomada de Uribe de aspirar a una segunda reelección.

Procesos

El representante Rozo se mostró a la espera de que el colectivo de abogados uribistas, contratados por los partidos de la coalición, pueda despejar las dudas jurídicas a los 86 representantes que votaron el referendo en diciembre y que son investigados por la Corte Suprema por el posible delito de prevaricato.

Uno de esos 86 investigados es el presidente de la Cámara, Édgar Gómez, a quien ayer la Comisión de Ética de esa corporación le notificó que está habilitado para designar los representantes que faltan en la comisión de conciliación, tras la renuncia de varios de los nombrados por su antecesor, Germán Varón.

Gustavo Amado, secretario general de dicha Comisión, dio a conocer a la Cámara la resolución que la semana anterior negó por 9 votos a favor y 3 en contra la recusación interpuesta por el representante Germán Navas.

Gómez había dicho que una vez notificado procederá a “mirar la lista de conciliadores, quiénes han renunciado y reemplazarlos, así como a fijar un término para que se presente el tema de la conciliación y ponerlo en el orden del día”.
Sin embargo, Gómez no podrá proceder hasta que la plenaria ventile y resuelva la apelación elevada contra la decisión de la Comisión de Ética por parte de los representantes Gema López y Juan Carlos Valencia.

Cambio Radical con el 2014

Los representantes de la bancada de Cambio Radical le informaron al Gobierno que en la conciliación, que deberá ser aprobada por la plenaria de su corporación, defenderán el texto del referendo reeleccionista aprobado por la Cámara, es decir el que deja esa posibilidad para el 2014 y no para el 2010, como lo admitido en el Senado.
“Cambio Radical tiene una postura de que va a ir sólo con lo que se votó en diciembre, es decir 2014”, recalcó el representante Jorge Enrique Rozo, vocero de la colectividad en la Cámara. Rozo explicó que con esas mismas palabras se lo indicaron al ministro Valencia.

Denuncian a magistrados

El ex congresista conservador Pablo Victoria denunció penalmente a los tres magistrados que investigan a los 86 representantes denunciados por el presunto delito de prevaricato, según la acción legal interpuesta ante la Corte Suprema por el legislador Germán Navas.

Victoria acusó a los magistrados Luis Quintero, Yesid Ramírez y María del Rosario González de constreñir el voto parlamentario.

El ex congresista vallecaucano también pidió investigar a los demás miembros de la Sala Penal de la Corte por presuntamente estar indirectamente implicados en el mismo delito.

Conservadores no se han rebelado

Fuentes del Partido Conservador le explicaron a EL NUEVO SIGLO que la bancada azul en el Congreso no se ha rebelado contra la Corte Suprema de Justicia, proponiéndole a los representantes investigados por el alto tribunal que no asistan a la versión libre que deberán rendir dentro del proceso que se les sigue para determinar si prevaricaron o no al votar en diciembre el referendo reeleccionista sin que dicha iniciativa llenara los requisitos legales, de acuerdo con la denuncia que motivó la indagatoria.

Lo que algunos han decidido hacer es interponer una acción de tutela, argumentando la inviolabilidad del voto, bajo la asesoría del jurista Jaime Granados.
El representante Jorge Enrique Mantilla explicó que “la inviolabilidad del voto” es un “derecho fundamental de los legisladores”.

“Vamos a acudir a la sala civil de la Corte Suprema, porque la Corte Constitucional ya falló en favor del voto de los legisladores”, señaló Mantilla.
Esta sería una más de las tutelas instauradas sobre este tema que, de acuerdo con reportes conocidos ayer, superan las 200 acciones.

En su mayoría, según fuentes judiciales, las tutelas invocan la protección ante violaciones al derecho a la participación política y al debido proceso.


miércoles, 12 de agosto de 2009

Álvaro Uribe se puso overol para impulsar el referendo


El gobernante se reunió ayer con congresistas de La U, Convergencia Ciudadana, algunos de Cambio Radical y con el Partido Verde

“EL PRESIDENTE fue muy claro en decir: ‘Señores, ustedes tienen una responsabilidad tomen una decisión o no la tomen; digan sí, digan no, pero ustedes tienen que hacerlo de cara al país’”.

Con estas palabras, Luis Carlos Restrepo, presidente del Partido Social de Unidad Nacional (La U), quiso poner en contexto las primeras impresiones de algunos del medio centenar de congresistas de esa bancada que se reunieron en horas de la mañana con Álvaro Uribe en la Casa de Nariño.

Según ellos, si el referendo reeleccionista fuera aprobado por el Congreso, el presidente Uribe se postularía para su tercer periodo consecutivo. Al menos así lo entendieron los legisladores que desayunaron ayer con él.

Pero Restrepo negó que Uribe haya dicho tal cosa.

Lo que sí quedó muy claro es que Uribe les urgió definir el tema rápidamente.

El senador Juan Carlos Vélez dijo que, según “la disposición” que le notó a Uribe, “si se aprueba el referendo, él va para adelante”.

“El Presidente fue muy claro. Si se toma una decisión política y se le dice ‘sí’ al referendo, pues él se la juega”, expuso el senador Jairo Clopatofsky. “Si se aprueba el referendo, el Presidente saldría a ser candidato a la presidencia de la República; si no se refrenda, obviamente se haría a un lado”, reiteró.

Por su parte, el senador Marco Alirio Cortés señaló que, a su parecer, Uribe estaba “con ganas y con determinación que todo el mundo espera”.
“Sabemos que si se da el referendo, él va a volver a aspirar”, declaró la representante Lucero Cortés.

Referendo

“El Presidente nos dijo que es hora de que se dé un pronunciamiento oficial para que los colombianos sepan a qué atenerse”, expresó el senador Carlos Ferro.

“Se habló de este tema y de que si se va a apoyar o no. El partido de La U ha sido claro diciendo que sí acompañará la iniciativa”, explicó la senadora Dilian Francisca Toro.

“Es definir de una vez y no dejar a los colombianos con esa incertidumbre”, agregó la congresista vallecaucana.

“La coalición se mantiene, pero para que el referendo salga adelante el Presidente pidió que la coalición se defina sí o no en el tema del referendo”, declaró el senador Ricardo Arias.

“Tiene que ser rápido porque ya los tiempos prácticamente no se darían y ese es el afán que tiene el Presidente, si va a haber referendo o no”, sostuvo Vélez, que agregó: “Esto se tiene que definir entre hoy y mañana para que la próxima semana se pueda votar el referendo o la conciliación”.

De overol

Otra instrucción que recibieron los congresistas de La U fue la de mantener unida a la coalición de gobierno para lograr el propósito de aprobar el referendo.
“Ahí hay personas de Cambio Radical, La U, Partido Conservador y de otros sectores que están interesados en apoyar el referendo”, manifestó Arias.

Así las cosas, el uribismo comienza una carrera contra el reloj para tratar de cumplir con el plazo que impuso el ministro del Interior, Fabio Valencia: lograr la aprobación del referendo antes del próximo martes 18 de agosto.

Uribe no solo se reunión ayer con congresistas de La U, sino que también lo hizo con miembros de otras colectividades de la coalición, como Convergencia Ciudadana, algunos de Cambio Radical y con el Partido Verde.

Aunque no se tiene una fecha precisa para que el referendo logre la conciliación en el Congreso, legisladores como el senador Armando Benedetti, de La U, estimaron que se tiene hasta la tercera semana de agosto.


El país no necesita caudillos: Gaviria


El V Encuentro de Jurisdicción Constitucional, ayer en Barrancabermeja, fue escenario de duro cruce de críticas entre el ex mandatario liberal y el presidente Uribe, en donde el telón de fondo fue, sin duda, la polarización política en torno a la segunda reelección. Aquí los principales apartes de la intervención del ex mandatario liberal

“Desde que hace tres años también por iniciativa de la Corte Constitucional di mis impresiones sobre el proceso del 91, desde entonces hay aspectos alentadores sobre un aspecto que generaba una gran preocupación. Se trata del tema de la tutela contra sentencias y otras providencias judiciales.

Hace tres años fue uno de los puntos centrales. Ya no lo es, aunque no es un capitulo cerrado.

Mesuradamente, en materia de tutela contra providencias judiciales, se ha ido construyendo una solución por la vía de posiciones jurisprudenciales y de reformas al reglamento de la Corte Constitucional. Ese camino es mejor que el legislativo.

En buena hora, porque ello muestra armonía en la cúpula de la justicia, al margen de las naturales diferencias que pueda haber sobre la interpretación del derecho. Esa armonía es crucial en estos momentos donde es necesario cerrar filas para defender la independencia judicial.

La independencia judicial es un baluarte de la tradición jurídica colombiana, temido por quienes han violado la ley. Es prerrequisito de un sistema de frenos y contrapesos real y efectivo, sin el cual se empezaría a desmoronar el principio de la separación de poderes que ha llegado a verse amenazado por razones políticas o coyunturales.

…. Los que solo hablan de choque de trenes entre la Justicia y el Ejecutivo eluden defender un principio esencial en la preservación del Estado de Derecho. En la Carta del 91 se fortaleció la justicia por una decisión conciente de los delegatarios y del gobierno de entonces. Se le dio una nueva estructura, nuevos instrumentos y recursos. Pero en una democracia es también necesario que los actores políticos y sociales, así como los gobiernos, preserven un espacio amplio y sereno para que la justicia pueda actuar sin interferencias, sin amenazas, sin intimidaciones, sin temores.

… Enaltece a la Rama Judicial ese sacrificio por la defensa del orden Constitucional y el Estado Social de Derecho. Y es absolutamente abusivo arbitrario e ilegal buscar excusas para cercenarla independencia judicial con intimidaciones, violaciones de la privacidad, o maniobras urdidas de la mano de delincuentes.

Es dentro de esa misma perspectiva que he leído con extrañeza ciertos comentarios sobre el proceso de renovación de la Corte Constitucional que se dio a finales del año pasado y a principios de 2009. Rechazo sin ambages los comentarios desobligantes que algunos han osado aventurar sobre este cambio normal en el devenir institucional, efectuado dentro de las reglas diseñadas para permitir la concurrencia de los tres poderes en el proceso de elección y evitar que se den en nuestro medio las malas experiencias de otros países, conocidas de vieja data.

… Registro si mi preocupación de que el gobierno actual no hubiera acogido nuestra propuesta de reforma Constitucional para evitar que la primera reelección no afectara los contrapesos democráticos esenciales a la vigencia de la carta del 91.

Los colombianos quieren a la Corte Constitucional, quieren la tutela, quieren los derechos, quieren su Constitución. El que proponga restringirla, se estrella contra un muro infranqueable: el afecto que le tiene la gente a esa institución que le ha dado vida a los derechos, que ha reivindicado el peso de la razón contra los caprichos de la arbitrariedad, que ha construido paz social, que le ha dado justicia a millones de colombianos.

… El presidente Nilson Pinilla me ha invitado a hablar de lo que se esperaba de la Constitución que se incoó. Pues ya me he referido a cuatro aspectos que se esperaban y que se han realizado. Primero, fortalecer al poder judicial. Segundo, hacer que la generosa y progresista carta de derechos descendiera de cumbres abstractas para proteger a personas de carne y hueso en su vida concreta y cotidiana. Tercero, crear una Corte Constitucional no solo garante de los limites constitucionales sino capaz de impulsar - con independencia de la dinámica política pero en sintonía con las necesidades del país -el aterrizaje de la Constitución y su fuerza transformadora de nuestra realidad. Cuarto, acercar la Constitución al ciudadano común, crear puentes entre las promesas constitucionales y los problemas sociales y promover el arraigo de la Carta en el corazón de los colombianos.

Se logró gracias a las sentencias históricas de la Corte Suprema de Justicia, con el voto favorable del entonces magistrado de la Sala Laboral Jorge Iván Palacios hoy magistrado de esta Corte Constitucional, se abrió el camino para la convocatoria de una Asamblea Constituyente con una agenda reformista ambiciosa. Fue crucial el liderazgo de los tres copresidentes de la Asamblea, del entonces Ministro de Gobierno Humberto de La Calle y del concurso de los delegatarios. Se logró construir un consenso amplio, sólido, y pluralista en torno a la nueva Constitución.

El primer aspecto mencionado, el fortalecimiento del poder judicial, tenía otras dimensiones, además de la creación de una jurisdicción constitucional. Me referiré solo a uno. La justicia penal… Propusimos un sistema acusatorio, el cual combina a la vez eficacia en la persecución penal y garantismo en la protección de los derechos.

… La figura del fiscal es muy prestigiosa y sus facultades son suficientes para hacerle frente a criminales también poderosos. Por eso es tan importante la elección por la Corte de un Fiscal preparado independiente que sea garantía de imparcialidad y comprometido a sancionar los actos delincuenciales provengan de donde provenga.

… Confiemos en que el ejemplo que esta dando la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, inspire a todos los fiscales y jueces penales del país. Nadie esta ni puede sentirse por encima de la ley. Por eso nos opusimos con vehemencia a la improvisada idea reciente de revivir la inmunidad parlamentaria. En 1991 propusimos a la Asamblea tanto la creación de la institución de la perdida de investidura, a cargo del Consejo de Estado, como la abolición de la inmunidad y su reemplazo por un fuero ante la Corte Suprema. Ambas instituciones han funcionado y mostrado resultados eficaces.

La acción de la justicia parte de un principio elemental: quien haya realizado pactos con organizaciones al margen de la ley y transgredido la línea sagrada que separa la política de la violencia, debe responder por sus actos. La Corte Suprema sabrá distinguir entre quienes violaron la ley y quienes fueron victimas de la intimidación. Todos debemos respetar sus decisiones y respaldar el ejercicio de sus elevadas competencias, dentro de la garantía al debido proceso, en lugar de tratar de ponerle palos a las ruedas de la justicia para que no termine su recorrido hasta donde tiene que llegar.

… El proyecto constitucional del 91 tuvo como uno de sus nortes fundamentales que el Estado de Derecho se expandiera a todos los ámbitos de la vida nacional. Que no hubiera lugares del territorio sin ley, que no hubiera poderes inmunes. La seguridad que se ha ganado por las políticas gubernamentales del presidente Uribe tiene que ver mucho con el fortalecimiento de las Fuerzas armadas pero a ella ha contribuido de igual manera y con la misma importancia la eficacia de nuestra justicia penal.

Pero si la presencia del Estado es fruto de la arbitrariedad, sea está aislada de sus agentes o sistemática, como parece serlo con los asesinatos selectivos de personas pobres e indefensas, se pone en grave riesgo el Estado de Derecho. Por eso hay que repetirlo una y otra vez: No puede haber impunidad penal por esos delitos infames. La fuerza pública colombiana se ha ganado el respeto por su adhesión al Estado de Derecho y a las reglas de la civilidad.

A todos sus integrantes también les interesa que se deje claro quienes fueron los responsables de esos actos criminales que enlodan a la institución castrense. Y quiero reiterar aquí que en el reciente proceso de depuración que realizaron el presidente y su ministro de Defensa no se hubiera hecho ningún esfuerzo por distinguir los indicios de complicidad con la simple omisión. Sobre aquellos sobre los cuales hay indicios de complicidad el Gobierno ha debido poner tales hechos en conocimiento de nuestra Fiscalía o de la Corte suprema.

En 1991 se consideró que el Estado debía ser no solo de derecho, sino social de derecho. Es la fórmula que resume un viraje conceptual trascendental. Inspirados en ese cambio, que también propuse en el proyecto gubernamental sometido a consideración de la Asamblea, adoptamos reformas en diversos campos de la política social. Hecho de menos que a lo largo de los años no se haya continuado con ese ímpetu reformista. Los vacíos dejados por los responsables de formular las políticas públicas y de adoptar las regulaciones necesarias para el mejoramiento de la política social, ha llevado a que las personas acudan a la Corte Constitucional ha pedir protección de sus derechos sociales.

… En un Estado Social de Derecho las políticas sociales y el gasto público social ocupan un lugar prioritario y convocan el compromiso imaginativo y decidido del gobierno, de las entidades nacionales y de las entidades territoriales. Los temas de orden público han relegado a un segundo plano los temas sociales. Nadie cuestiona que se necesita orden, pero como lo dice la Constitución y lo anuncia el titulo de este Encuentro, ese orden debe ser justo. Es decir, debe comprender acciones efectivas para superar la pobreza, luchar contra la exclusión social, incluir a los marginados, crear condiciones para que todos puedan vivir dignamente.

Por eso, decir que se debe posponer la reparación de las víctimas porque cuesta mucha plata es injustificado. Debemos avanzar en la reparación integral a las victimas de la violencia incluida la reparación administrativa a las victimas de agentes del Estado.

Por eso, también, no actuar con eficacia contra el despojo masivo de tierras de los campesinos por parte de los actores armados, en especial los paramilitares, es aberrante. Por eso, permanecer impasibles frente a la invasión de los territorios de pueblos indígenas y comunidades afro descendientes, así como al exterminio de algunos de sus dirigentes, es imperdonable. Por eso, olvidarse de los desplazados y dejarlos abandonados a su suerte es un imposible ético. Claro, no es que todo se pueda solucionar de la noche a la mañana, no es que los recursos sean ilimitados. Pero debemos retomar la senda perdida del reformismo con espíritu social. Ver a los paramilitares incrustados en el Incoder o en el Banco Agrario tomar decisiones en su beneficio constituye una afrenta para el Estado Social de Derecho.

También esperaba una transformación política más profunda. En efecto otro norte del 91 fue la democracia participativa y pluralista. Para lograrlo se hicieron muchas reformas políticas en la Constitución de 1991. El sistema electoral fue profundamente reformado con el designio de abrir el juego político. Se adoptó un estatuto de los partidos políticos. El Congreso fue en lo institucional fortalecido. Los gobernadores pasaron a ser elegidos popularmente. Se introdujeron mecanismos de participación de todo tipo. Ha habido algunas reformas inocuas y otras en la dirección equivocada. La del 2003 fue conveniente para ayudar a organizar nuestros partidos La mas reciente solo sirvió para beneficiar una coalición transitoria en el gobierno y no para mejorar el sistema político. Aseguró que se consolide el poder en el Congreso con curules manchadas de la sangre de la parapolítica en vez de sancionarlas de manera inmediata. Y eso que evitamos algunos males mayores como el permitir que el Registrador se pusiese al servicio de intereses electoreros o el que permitía que los jefes paramilitares volvieran a hacer política.

Y la reforma que reclama hoy el país es ya más profunda que la que se vislumbraba hace dos décadas. Hoy subsiste la necesidad de insistir en depurar la política del clientelismo y de recuperar la credibilidad del quehacer político. Pero además, es indispensable enfrentar la captura soterrada, por suerte solo parcial, de algunas entidades del Estado por parte de mafias y organizaciones criminales.

También es imperioso preservar los partidos políticos ante las tentaciones de movimientos coyunturales o personalistas. Pero al mismo tiempo, hay que impedir que se retroceda en los espacios ganados por fuerzas nuevas, como las lideradas por movimientos independientes y organizaciones sociales. Y asegurar que la revitalización de los partidos no afecte las conquistas alcanzadas en el fortalecimiento y proyección de la sociedad civil.

Hay que apostarle a la democracia. Colombia necesita más democracia, más respeto a la diversidad, más dialogo civilizado, más espacio para disentir y construir a partir de nuestras diferencias, más liderazgos sensibles a los problemas sociales del país, más oportunidades para las nuevas figuras que quieren aportarle a Colombia.

El país no necesita caudillos que le permitan el escapismo que se genera del convencimiento de que un hombre puede ser la fuente de solución de todos los problemas sin mayor responsabilidad de los ciudadanos. Hay que revivir el espíritu descentralista que presidió la Constitución del 91 y que hoy está gravemente quebrantado no solo por las contrarreformas constitucionales sino por una legislación que ha ido centralizando a mi modo de ver inconstitucional, al punto de que no hay un mandatario regional que pueda ejecutar su programa de gobierno sino se comporta de manera sumisa y supedita todas sus acciones al querer de un gobierno centralista como no se conocía desde Núñez. Y no es el caso ni de Serpa ni de Navarro. Y espero que el tal Estado de opinión no sea más que propaganda política o la obligación que tiene el gobernante de escuchar a la gente y no un intento por subvertir el orden constitucional.

Tampoco podemos caer en la sobre simplificación de nuestros problemas. Esa de que la mejoría efectiva en un frente esencial como lo es la seguridad publica puede resolver todos los problemas sociales o económicos. Esta sociedad necesita mucha más critica no del gobierno sino de la sociedad y de las instituciones públicas. No hay espacio para la complacencia. Un nuevo espíritu reformista no puede surgir sino de esa crítica que es necesaria, imperiosa útil y una responsabilidad de cada uno de nuestros dirigentes. La criminalización que se ha promovido desde las más altas esferas de toda forma de crítica lesiona gravemente nuestra democracia, nuestro estado social de derecho y es una defensa de un statu quo injusto y cada vez más arbitrario.

De que la cumplamos, depende el rumbo futuro de la Constitución que nos legó la Asamblea Constituyente en 1991 y que la Corte Constitucional ha sabido defender con acierto durante más de tres lustros y estoy seguro continuará defendiendo con visión democrática, sensibilidad humanista y apego a la juridicidad.
Muchas gracias”.


Constituyente no tuvo legitimidad en su origen: Uribe


En una clara defensa de su posible continuidad en el poder, el Presidente dijo que “no se puede crearles a los colombianos el temor de una ruptura democrática por la posibilidad de un ejercicio democrático”

“SOBRE LA Constitución y la Constituyente, permítanme hacer una aproximación a lo sustantivo y al procedimiento.

Por supuesto, muchos de estos juicios son simplemente para sentar un antecedente, para dejar una opinión. Y aunque cuando el político se sienta a pensar sobre estos temas cree hacerlo desde una perspectiva puramente académica, finalmente el juicio no es puro en su academicismo; también tiene atravesada la orientación política. Lo reconozco y lo anticipo.

Muchos aspectos positivos tiene la Constitución del 91. Quiero mencionar, a guisa de ejemplo, algunos.

El país no tenía marco constitucional distinto a aquel para que cupiera la empresa privada, individual, y la empresa estatal. La Constituyente del 91 no se limitó a calificar el Estado de Derecho como Estado Social, a darle ese gran énfasis a la solidaridad, sino que avanzó en expresiones muy concretas. Una de esas expresiones, abrirle todo el campo a la economía solidaria, en un género que trasciende lo meramente cooperativo.

Quiero destacar muy especialmente el capítulo de seguridad social, sus principios rectores. Una seguridad social universal, eficiente, solidaria. Pero además con visión pragmática, con un prudente gradualismo para el cumplimiento de esos principios, que son los puntos de referencia a los cuales todos los días tenemos que acercarnos.

Me parece que el texto es muy acertado, porque radica en la competencia exclusiva del Estado la regulación y la vigilancia de la seguridad social, y permite que con sujeción al principio de solidaridad puedan intervenir como actores empresas estatales, empresas privadas y empresas mixtas.

Eso permite que Colombia tenga algo hoy reconocido en el mundo: un esquema de seguridad social en el cual la participación de operadores no necesariamente públicos se vincula al respeto al principio de solidaridad.
El gran logro, primero en la Constitución del 91 y después en el conjunto legislativo que la ha desarrollado, ha sido el de combinar la multiplicidad de actores, incluidos los privados, con el principio de solidaridad.

Lo admiran en los diferentes foros especializados sobre el tema, en favor de Colombia.
Dio un gran avance la Constitución del 91 en materia de carrera administrativa. No permitió que la selección por méritos continuara siendo una materia al vaivén de la discrecionalidad del legislador, sino que la impuso como regla general de vinculación a la administración pública.

Indudablemente la figura de la tutela permitió que los colombianos encontraran en esa institución el vínculo material con la Constitución. De lo contrario, la Constitución podría seguir siendo considerada como algo abstracto, totalmente trascendente al pueblo colombiano. La tutela ha hecho que la Constitución se vuelva algo concreto, material, inmanente, al alcance del pueblo colombiano.

Avanzó con la elección popular de gobernadores, con los mecanismos de participación directa, con la descentralización.
Creo que dejó un buen equilibrio entre lo que es la democracia participativa y lo que es la democracia representativa.

Hoy no son excluyentes. La democracia representativa, sin un acompañamiento y sin un fundamento permanente en la democracia participativa, crea fenómenos de ilegitimidad, de desconexión profunda entre el pueblo, el legislador y los gobiernos. Y la democracia participativa, cuando desconoce la democracia representativa, se anarquiza.

Creemos que hay un buen equilibrio en el texto constitucional entre democracia participativa y democracia representativa.

Por supuesto, hay aspectos negativos. Todavía el país no tiene claridad sobre por qué el constituyente del 91 eliminó la extradición. Creo que ahí quedó una duda.

Parece que se dio, se creó un gran abultamiento burocrático, que en alguna forma el país tiene que corregir. Porque no se puede pensar que abultamiento burocrático es Estado eficiente. Muchas veces el abultamiento burocrático es más ineficiente en el cumplimiento de las misiones del Estado, que un Estado con austeridad burocrática.

La Constitución del 91 es muy importante, pero no surge como un hecho súbito en la vida colombiana.
El Presidente Alberto Lleras, en bellas palabras, solía decir que todo lo que hoy se puede hacer tiene antecedente en los esfuerzos que hicieron nuestros compatriotas en periodos anteriores.

El país vivió durante mucho tiempo el debate entre descentralización y centralización. Cuando El Libertador, y es preciso recordarlo, después de su primera derrota en Venezuela, aparecía por Cartagena en el territorio de la Nueva Granada para poder fortalecer los ejércitos que le permitieron desarrollar la Campaña Admirable, ya encontró aquí ese debate. Nariño presidía una incipiente organización política centralista en Bogotá, y Camilo Torres, una organización de las provincias, descentralista, en Tunja.

Pero la descentralización tiene también antecedentes más inmediatos de la Constitución del 91. El situado fiscal de la reforma constitucional del Presidente Carlos Lleras Restrepo, de 1968, fue un gran paso descentralista. Y lo fueron también las Leyes 11 y 12 de la administración Betancur, lideradas por el entonces Ministro Jaime Castro, reglamentadas en la administración del Presidente Barco.

Cuando uno mira los antecedentes constitucionales en Colombia a la calificación social que del texto del Estado de Derecho hace la Constitución del 91, encuentra uno sobresaliente, todavía no superado: la Constitución del 36, de Alfonso López Pumarejo. He ahí, apreciados compatriotas, una gran diferencia. No dijo: la propiedad tiene una función social. Fue más allá. Dijo: la propiedad es una función social.

Si bien hay aspectos muy positivos de la Constitución, y unos menos, que también la historia los apuntará en la parte negativa del balance, tenemos que entender que nuestro país ha tenido una mentalidad más de trabajar al nivel de los textos constitucionales, que en los desarrollos legales y reglamentarios. Que ojalá fuera cediendo, en beneficio de la necesaria estabilidad institucional que requiere la Nación.

Cuando terminaban las guerras civiles en Colombia, todos los combatientes llevaban en su morral un proyecto de texto de constitución. La agitación constitucional ha sido una constante de la vida colombiana.

Mirando el procedimiento, hay que decir esto: en alguna forma la convocatoria de la Constituyente, fue un desconocimiento de las instituciones existentes. Y no hay duda de que la Constituyente excedió el mandato para el cual había sido elegida.

Yo participé en aquel Congreso del 90 y regresé en el 91. Participamos con la elección de constituyente y tuvimos muy claro que los temas eran limitados. La voluntad del elector colombiano fue una voluntad limitada a unos temas. Cuando la Constituyente se instaló, se declaró sin límite temático, sin límite material.

Fue convocada por un decreto de Estado de Sitio y avalada por la Corte Suprema de Justicia, gracias al voto de un conjuez.

Desde el punto de vista jurídico, su convocatoria fue un rompimiento institucional. Y desde el punto de vista político, no tuvo legitimidad en el origen, que sí la ganó después, en alguna forma, por su texto y por las condiciones del país.
¿Por qué lo digo? Porque la votación que la convocó fue mínima. No había exigencias de umbrales.

Se preguntan aquellos que entran en el debate sobre el rompimiento institucional que se dio para convocar la Asamblea Constituyente: ¿qué alternativas habría tenido el país, distintas al decreto de Estado de Sitio?

¿Los mecanismos de reforma de la Constitución que hasta el momento existían habían fallado? No.
El país había sido pródigo en reformas constitucionales: la del 36, la del 45, aquellas que permitieron el nacimiento, la vigencia del Frente Nacional, también su marchitamiento, la del 68.

Y las administraciones López Michelsen y Turbay Ayala obtuvieron del Congreso sendas reformas constitucionales, que también inspiraron muchos de los puntos adoptados finalmente por el constituyente del 91.

El Congreso siempre estuvo dispuesto a aprobar estas reformas. No es del caso juzgar, pero sí hacer la anotación histórica. Esas dos reformas constitucionales, inmediatamente anteriores a la Constituyente, fracasaron no por el Congreso, sino porque la Corte Suprema de Justicia –entonces juez constitucional– las declaró inexequibles.

Recuerdo la de López. La Reforma Constitucional del Presidente López convocaba a una constituyente para dedicarse exclusivamente al tema de la justicia y al tema de la descentralización.

También hay otro tema de rompimiento institucional: la revocatoria del Congreso. Obedeció más a una presión política que a una necesidad del país.
Habrá que preguntarse si se cambió el Congreso en la exacta proporción de la medida de rompimiento institucional de su revocatoria.

Ahora, si una de las causas de la revocatoria fue que el Congreso siempre se había opuesto a estas reformas, la evidencia histórica rectifica esa afirmación, porque en el Congreso siempre se tramitaron reformas.

Yo pienso que el antecedente de la revocatoria del Congreso, a la luz del examen que pudiera hacerse, es un antecedente grave. Con el mismo criterio de presión política con que se revocó al Congreso, se habría podido revocar la justicia, alegando que la Corte Suprema de Justicia en su fallo había impedido las reformas constitucionales aprobadas por el Congreso.

En ese momento se buscó al Congreso como chivo expiatorio. También se hubiera podido buscar a la justicia como chivo expiatorio. Ese es un grave antecedente.

Este Gobierno, por ejemplo, ha tenido que vivir lo que podríamos llamar el mayor desafío frente a la institución del Congreso: la parapolítica y la farcpolítica, todavía en la impunidad.

La parapolítica, que se refiere a hechos criminales anteriores a este Gobierno, pero que han sido investigados y juzgados por la justicia en lo que corresponde al periodo de este Gobierno.

Eso hubiera dado una justificación de revocatoria del Congreso muy superior a la presión política de 1991 que lo revocó. Sin embargo, el Gobierno ha pensado que, en aras del fortalecimiento institucional, las acciones de la justicia contra los congresistas no pueden servir de pretexto para afectar la institución legislativa y de control político.

Hemos venido avanzando en reformas. Por ejemplo, la última reforma política del nivel constitucional, es la primera que incorpora normas para sancionar a los partidos, cuando ellos permitan que en sus listas participen personas que hayan tenido vinculación con grupos violentos.

La dinámica de la reforma, la responsabilidad en la conducción de los temas del Congreso, ha imperado, no obstante las dificultades del Congreso por el enjuiciamiento de muchos de sus integrantes”.

Discurso en la tarde

“El tema de las instituciones: yo creo que el debate de las instituciones tiene que pasar de las afirmaciones de discurso a las realidades.

El tema que nos preocupa no es perpetuar al Presidente de la República, pero sí proyectar unas políticas que han demostrado ser convenientes para el país.

Con ajustes. Yo no creo en el extremo del estancamiento ni en el extremo de los ‘bandazos’. Hay que tener unos objetivos claros y aproximarse a ellos con unas políticas que se vayan ajustando diariamente.

La gran preocupación es la continuación ajustada, dialéctica de esas políticas. Y es una válida preocupación política. El tema de las personas, desde que haya compromiso, pasa a un segundo o tercer nivel de importancia.

Yo creo que el debate de si vamos a continuar o no la Seguridad Democrática, la confianza inversionista y la cohesión social, no se puede anular por el debate sobre el nombre de Álvaro Uribe, que es accidental en esta coyuntura de la vida colombiana.

No se puede, después de que llevamos tantos años de defensa de las instituciones; de que en nuestro Gobierno no se han presentado rupturas institucionales que sí se presentaron recientemente, como me permití expresarlo esta mañana, no se puede crearles a los colombianos el temor de una ruptura democrática por la posibilidad de un ejercicio democrático.

Veamos las instituciones. Empecemos por la descentralización, una de las más caras. Por fortuna, su solidez en Colombia es inobjetable.

Nosotros hemos procurado construir esa mínima gobernabilidad que requiere la Patria, a través de un profundo respeto a alcaldes, a gobernadores, independientemente del origen político de su elección.

Si hay una fortaleza institucional en Colombia hoy, es el respeto a la descentralización.

Yo no puedo, por desavenencia política, nombrarle un sustituto al alcalde de una ciudad colombiana o al gobernador de un departamento.

Cuando hablemos de instituciones democráticas hay que empezar por allí.

Miremos la Justicia: antes lo que ha ocurrido en este Gobierno es fortalecer su autonomía, su independencia. Ya lo decíamos: no podía actuar en muchas regiones, y no actuaba frente ciertos temas.

Este Gobierno le permite hoy actuar en todas las regiones y frente a todos los temas. Hoy no tiene restricciones territoriales ni restricciones de materia.

Y hemos avanzado, en medio de los constreñimientos fiscales, enormemente en la financiación de la Justicia. Lo saben los presidentes de las Cortes.

La Justicia en Colombia es autónoma, independiente, y se ha fortalecido bastante, gracias a nuestros esfuerzos presupuestales y a la Seguridad Democrática.

Por primera vez, la Corte Suprema de Justicia tiene un cuerpo propio, no prestado, de investigación. El Gobierno no interviene en la conformación del Consejo de Estado ni en la conformación de la Corte Suprema de Justicia. Interviene, a través de ternas, en una de las salas del Consejo de la Judicatura. Y de los nueve magistrados de la honorable Corte Constitucional, propone tres a consideración del Congreso de la República.

El Banco Central. En este Gobierno ha habido dos elecciones de gerente del Banco Central. El Gobierno ha sido totalmente respetuoso de la autonomía del Banco para elegir sus directores.

El periodo de 8 años de los codirectores del Banco de la República, por supuesto es una garantía de su independencia, no obstante que en un país con tantos desequilibrios, la independencia absoluta es imposible. Yo creo que el ideal es esa buena coordinación en la cual finalmente el Banco Central tiene la competencia decisoria, que a pesar de su competencia decisoria mantenga un nivel equilibrado de coordinación con el Ministerio de Hacienda.

Por donde quiera que examinemos las instituciones hoy están más fuertes. Nosotros, para las reformas, a lo único que hemos apelado es al Congreso o al pueblo. Pero al pueblo, no desordenada ni anárquicamente. Aquí no hay una dictadura plebiscitaria. Aquí simplemente se ha ejercido el derecho consagrado en la Constitución del 91 de acudir a la expresión democrática del pueblo, dentro del marco de la misma Constitución y de la Ley.

Cuando se convocó la Constituyente, se declaró elegida por esa limitadísima votación que puso en duda su legitimidad política. No había los umbrales que hoy se requieren.

Por eso, vengo con todo respeto a decir en este foro de Barrancabermeja, convocado por la honorable Corte Constitucional, que nosotros tenemos con la Patria un compromiso de afecto y un compromiso de respeto a las instituciones democráticas.

El debate sobre las instituciones estamos dispuestos a darlo en todas partes, porque las instituciones no son una categoría etérea y abstracta. Las instituciones finalmente se expresan todos los días.

Y lo que ha habido en este Gobierno es rescate a la autonomía de unas instituciones que estaban siendo anuladas por el terrorismo.

Muchas gracias, apreciados compatriotas”.


martes, 11 de agosto de 2009

El referendo reeleccionista sigue en el limbo


DE NUEVO el futuro del referendo quedó enredado, pues en la reunión de la mesa directiva de la Cámara de Representantes con los voceros de las distintas bancadas, la cual generó gran expectativa, no se tocó el tema.

La reunión se había convocado para estudiar la agenda legislativa y la inclusión del referendo en ésta, por los temores que había generado el llamado a versión libre por parte de la Corte Suprema de Justicia a los 86 representantes que votaron en sus primeros debates la iniciativa popular, por el presunto delito de prevaricato.

Sin embargo, y como había sostenido el presidente de la Cámara, Edgar Gómez, la conciliación está en stand by: “A hoy podríamos decir que está (el referendo) en stand by porque faltan unos conciliadores, porque no se ha decidido el tema de manera que quede totalmente ejecutoriado, como se diría en términos jurídicos, el tema de la recusación del presidente de la Cámara”, dijo Gómez momentos previos a entrar a la antedicha reunión.

Sin embargo, el vicepresidente de la Cámara, Santiago Castro, le dijo a EL NUEVO SIGLO que las decisiones de la Comisión de Ética no pueden ser apelables, por lo que dicha célula legislativa se negaría a revisar la determinación de negar la recusación contra el presidente de la corporación.

De todas maneras, Castro aseguró que la mesa directiva nada puede hacer mientras no exista un texto de referendo conciliado.

Sin embargo, otros congresistas aseguraron que el recurso de apelación contra una decisión de la Comisión de Ética debe ser estudiado por la plenaria de la Cámara.

“No hemos decidido nada, entre otras, porque ni siquiera hemos recibido el informe de conciliación. Nosotros no podemos ni agendar ninguna votación en plenaria del referendo mientras esa conciliación no esté lista”, señaló el vicepresidente de la Cámara.

El texto del referendo reeleccionista completa ya casi dos meses sin ningún avance en el Congreso. De hecho, la semana pasada se empezó a enredar más la suerte de la iniciativa con el llamado a versión libre de los 86 congresistas que lo votaron.

En la misma decisión, la Corte Suprema llamó a rendir versión libre al registrador nacional Carlos Ariel Sánchez, quien la semana pasada había ratificado que el referendo reeleccionista necesitaba dos certificaciones suyas para que pudiera ser tramitado en el Congreso. Tal requisito no se ha cumplido pues el funcionario apenas certificó el número de firmas que avalaban esta iniciativa popular, pero su financiación y el cumplimiento de los topes establecidos no han sido certificados, porque el Registrador tiene dudas en cuanto a las cuentas que le presentó el comité promotor del referendo.


Unasur pide a Uribe que explique acuerdo con E.U.


Hugo Chávez advirtió que la región podría entrar en una guerra. Presidente Lula propuso reunión con Obama para discutir relaciones del país del norte con Suramérica. Vicecanciller colombiana pidió debatir tráfico ilegal de armas

UNA CITA presidencial extraordinaria con el primer mandatario Álvaro Uribe pidió la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para abordar el acuerdo que permitiría a Estados Unidos usar bases militares en Colombia.

La nueva reunión se llevará a cabo el próximo 24 de agosto en Argentina y a la misma fue invitado el Presidente colombiano, quien se marginó de asistir a la cumbre de Unasur en Quito, celebrada ayer.

“Podríamos hacer una reunión de presidentes para evaluar estos comportamientos (...) Pienso que esto va a resolverse con mucha conversación, debate, diciendo las verdades; la gente va a tener que escuchar cosas que no le gusta”, dijo el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

La propuesta de reunirse nuevamente para discutir el acuerdo militar que negocian Washington y Bogotá fue acogida al momento por los mandatarios de Ecuador, Argentina y Paraguay.

“Es imprescindible que invitemos al presidente Álvaro Uribe a un lugar donde no tenga la sensación de que hay hostilidad; lo que hay que quitar son las excusas”, afirmó por su parte la mandataria argentina Cristina Fernández de Kirchner, al dar su apoyo a la iniciativa.

Inicialmente se había acordado debatir el tema en una reunión de cancilleres y ministros de Defensa, pero ante los temores expresados por el presidente Hugo Chávez sobre los alcances del convenio colombo-estadounidense, se resolvió elevar el perfil de la discusión.

En el debate sobre el acuerdo militar entre Estados Unidos y Colombia en Quito, el presidente boliviano Evo Morales afirmó que Unasur debía sancionar al Gobierno colombiano. Sin embargo, esta proposición fue descartada por la mayoría de mandatarios asistentes a la cumbre y celebrada por la representación colombiana.

No obstante, fuentes de la Cancillería colombiana aseguraron que si la cumbre de Unasur de cancilleres y ministros de Defensa se lleva a cabo en Quito, no asistirá ni el presidente Uribe ni el ministro de Relaciones Exteriores, Jaime Bermúdez.

“Vientos de guerra”

En su intervención en la cumbre de la Unasur, el presidente Hugo Chávez Frías advirtió de la posibilidad de que la región entre en una guerra por la amenaza de las bases militares.

“Cumplo con mi obligación moral de alertar: vientos de guerra comienzan a soplar”, afirmó el mandatario del vecino país. “Esto puede generar una guerra, incluso en Sudamérica”, dijo.

Chávez reiteró de esta manera su preocupación por el acuerdo que permitiría a Estados Unidos usar siete bases militares en Colombia para la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, lo que el mandatario venezolano ve como una amenaza para su país, y dispuso congelar las relaciones con Bogotá.

El Gobierno colombiano, por su parte, ha defendido el acuerdo como un “asunto interno” y rechazó que su cooperación militar con Estados Unidos represente una amenaza para los otros países de la región.

El Presidente venezolano además acusó al Gobierno de Colombia de estar contra la unión suramericana, y le sugirió que “se baje del tren, si quiere”, al insistir en sus críticas al acuerdo militar.

“Hay algunos que no quieren caminar; el gobierno de Colombia, por ejemplo, no quiere la unidad, está actuando contra la unidad”, sostuvo Chávez en la antesala de la cumbre.

“El gobierno de Colombia no quiere la unidad de Suramérica, porque el gobierno de Colombia está sujeto al mandato del imperio, está subordinado”, enfatizó el mandatario venezolano.

“Tráfico ilegal de armas”

A la cita de la cumbre también asistió la vicecanciller colombiana Clemencia Forero, después de que tanto el presidente Uribe como el canciller Jaime Bermúdez anunciaran que no asistirían a la misma.
Forero dijo que en la próxima cita que se llevará a cabo en Argentina debería tratarse el tema del tráfico ilegal de armas.

“En dicho diálogo deberá contemplarse, además de los acuerdos de cooperación militar de los Estados Miembros de Unasur, otros temas de especial interés, tales como el tráfico ilícito de armas, las actividades de los grupos armados ilegales y el armamentismo”, aseguró Forero.

Semanas atrás, el Gobierno colombiano había denunciado que las Farc tenían en su poder tres lanzacohetes que pertenecían al Ejército venezolano.

Proponen reunión con Obama

Por su parte, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva propuso una reunión con su homólogo Barack Obama para discutir las relaciones de Estados Unidos y Suramérica, a raíz de las tensiones surgidas por un acuerdo militar colombo-estadounidense.

Lula planteó la cita durante la cumbre de los presidentes suramericanos que se llevó a cabo en Quito.
Habría que “pensar en algún momento que la Unasur podría indicar al Gobierno de Estados Unidos para una discusión profunda sobre la relación con Suramérica”, manifestó el líder brasileño.

E.U. desmiente instalación de bases militares en Colombia

NO ES cierto que Estados Unidos vaya a instalar bases militares en Colombia, dijo ayer el secretario del Departamento de Estado de ese país, Robert Wood.

“Estos son problemas muy desafiantes, pero hemos sido muy claros sobre nuestro apoyo, y hemos sido muy trasparentes en términos de lo que intentamos hacer”, señaló Wood.

El secretario del Departamento de Estado norteamericano también dijo que Estados Unidos quiere ver una región más democrática, más próspera y pacífica.

Este pronunciamiento ya lo había hecho la semana pasada el presidente Barack Obama, quien aseguró que el único acuerdo suscrito entre estas dos naciones era la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

“Creo que es un buen momento para desbancar el mito de que estamos estableciendo bases militares estadounidenses en Colombia. Esa declaración no se apoya en los hechos, así que seamos absolutamente claros de que tenemos un acuerdo de seguridad con Colombia durante muchos años y lo hemos actualizado”, explicó la semana pasada Obama.

Por otro lado, el Presidente estadounidense respondió las críticas que le ha hecho el mandatario venezolano Hugo Chávez: “Los mismos críticos que dicen que Estados Unidos no ha intervenido lo suficiente en Honduras, son las personas que dicen que nosotros siempre estamos interviniendo y que los yanquis tienen que salir de América Latina. No se pueden tener las dos cosas”, dijo Barack Obama.

“Esos críticos piensan que deberíamos repentinamente actuar de una forma que en cualquier otro contexto les pareció mal”, entonces, “eso indica cierta hipocresía en su enfoque de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina”, dijo el primer mandatario estadounidense.

Este pronunciamiento se dio en el marco de la cumbre de dirigentes de Norteamérica, en la que participan los mandatarios de Estados Unidos, Canadá y México.


lunes, 10 de agosto de 2009

'Estados Unidos tiene la culpa de la crisis entre nosotros': Hugo Chávez


En entrevista con EL TIEMPO y La W, el Presidente de Venezuela dijo que 'ni Uribe va a tener control de las acciones' de las tropas de E.U. una vez estén en suelo colombiano y que eso es un peligro.

Caracas se convirtió durante el fin de semana en un lugar de peregrinación de colombianos que fueron en busca del presidente Hugo Chávez: el ex presidente Ernesto Samper, la cúpula del Polo Democrático, Piedad Córdoba y dieciocho integrantes de Colombianos por la Paz dialogaron con el mandatario venezolano sobre el estado crítico de las relaciones bilaterales.

Aunque el resultado fue positivo, pues Chávez ordenó el regreso de su embajador a Bogotá (Gustavo Márquez), quien había sido llamado a consultas, los asuntos que generaron la crisis diplomática no se han superado, en especial, la molestia de Chávez por el anuncio de que Colombia profundizará su cooperación militar con Estados Unidos y la queja del Gobierno colombiano de que a las Farc les encontraron cohetes que habían sido comprados por Venezuela a Suecia.

Chávez considera el primero como "una gravísima amenaza a su país" y el segundo como una muestra de deslealtad, mientras sigue subrayando que a pesar del regreso de su embajador, las relaciones siguen congeladas.

El mandatario venezolano sostuvo un extenso diálogo con EL TIEMPO y con Tatiana Cabello, de La W, sobre la crisis de las relaciones con Colombia y sus perspectivas inmediatas. Y pese a sus duras palabras, entreabre una puerta para superarla.

Usted acaba de ordenar el regreso del embajador Gustavo Márquez a Colombia. ¿Qué lo hizo cambiar de idea?

No fue un cambio de idea. Yo había llamado al embajador a consultas sin tener un tiempo previsto para esas consultas por unos días. La idea no era dejarlo aquí (en Caracas) para siempre. Pero también me motivó la reunión el viernes pasado con el grupo de Colombianos por la Paz, y adelanté la decisión.

¿Qué busca con las reuniones que ha sostenido con el ex presidente Ernesto Samper, con Colombianos por la Paz y con el Polo?

Me pidieron reunión, y a mí me pareció oportuno. Creo que deberíamos hacerlo siempre. Ante la situación, que amenaza con tensionarse más podría ser útil.

¿No cree que al presidente Uribe le puede molestar que usted se reúna con la oposición?

Espero que no. Samper mismo me recomendó estas reuniones. Me dijo: "Hay mucha gente allá que quiere hablar contigo". Y me dijo que se lo había comentado a Uribe.

¿El regreso del embajador venezolano a Bogotá significa que se descongelaron las relaciones?

No, en verdad no significa eso. El problema es más de fondo.

¿Qué falta?

El problema de fondo tiene varios factores. El primero de ellos es que el Gobierno de Uribe vuelve a insistir en un tema que es una gigantesca mentira. Y yo sé que la culpa está fuera de Colombia. Es el empeño del imperio yanqui de satanizar a Venezuela, a su Gobierno y a mí, y en eso acompañan al imperio las 'burguesías consulares', como dice Helio Jaguaribe, la colombiana, la venezolana, las de suramérica... y el Gobierno de Uribe se presta para esta absurda acusación de que estamos proveyendo de armas a la guerrilla colombiana, lo cual es una falta de respeto y es un golpe muy duro para que los gobiernos puedan llevar relaciones normales, buenas. No hay confianza. El otro elemento es la decisión anunciada por el gobierno de Uribe de permitirle a Estados Unidos instalar siete bases. Aunque digan que no son bases, y que los soldados serán invisibles, para nosotros es una grandísima amenaza.

Sobre el tema de las armas suecas, usted dice que las robaron las Farc en un ataque a Cararabo en 1995, pero los registros de las armas son de 1998 y ese ataque no lo hicieron las Farc, sino el Eln.

El registro que yo he mostrado es de 1995, que fue el año en el que asaltaron Cararabo. Y sí, fue el Eln. ¿Qué ha pasado en 14 años? El propio Uribe me pidió en Bogotá que le ayudara con el Eln. Me autorizó para hablar con ellos, y Gabino vino al Palacio, ahí lo conocí. También estaba Iván Márquez. Gabino me dijo que hacía muchos años que no dialogaban con las Farc, y me pidió que los reuniera. Estaban tratando de arreglar la matanza entre ellos. Las Farc le decretaron la guerra al Eln y Gabino me dijo que a veces habían sufrido más bajas de las Farc que del Ejército. Y se les llevan las armas. Ahora, yo estoy especulando sobre los posibles movimientos de esos cohetes, AT4, pero con lo que no especulo es en esta información de la guerra entre ellos.

Y sobre las bases, el presidente Uribe acaba de terminar una gira por siete países, explicó los alcances de la cooperación y recibió un fuerte respaldo. Y Barack Obama acaba de decir que no habrá una base como tal.

¡Qué bueno hubiese sido que Uribe hubiese hecho esa gira antes de anunciar de manera sorpresiva la decisión! Al menos a mí me había prometido, en una de las conversaciones francas que hemos tenido, que Colombia no iba a aceptar un nuevo trato con Estados Unidos de ese tipo. Yo conozco las posiciones de los Gobiernos de América Latina y creo que es unánime el rechazo a que Colombia siga prestando su territorio para que se siga incrementando la presencia militar norteamericana. Uribe ha debido considerar que Venezuela es el país más amenazado de América Latina, si es que quiere tener buenas relaciones. Pero la culpa es de Estados Unidos: Obama está desfigurándose y pulverizando su discurso de Trinidad y Tobago, en el que dijo que las cosas iban a cambiar. Es el mismo imperio.

Usted habla como en los tiempos de Bush, pero ni Obama es igual a Bush ni las relaciones de Uribe con él son tan cercanas como las que tenía con su antecesor. ¿No hay un cambio al menos de matices?

Esto va más allá de la persona de Obama o de Bush. Es un imperio. Lo que pasó en Honduras debería ser una amenaza para los colombianos. El golpe contra Zelaya se planificó en la base militar de Palmerola. Y la luz verde para el golpe la dieron los jefes militares yanquis de esa base. El día de mañana desde esas bases en Colombia se podría planificar cualquier tipo de acción, incluso contra la misma Colombia. Es un arma de doble o de triple filo.

Pero Obama no apoya ni reconoce al gobierno de facto de Honduras...

Pudiéramos decir que Obama no estuvo ni está detrás del golpe militar en Honduras. Pero una cosa es Obama y otra cosa es el imperio. Ojalá me equivoque, pero Obama podría terminar siendo un cero a la izquierda. Pero detrás está la misma maquinaria con su historia triste de atropellos. Obama no apoyó el golpe, pero ha criticado a Zelaya. ¿Para qué? Y la Secretaria de Estado también ha sido ambigua. Ella fue la que le propuso a Zelaya que fuera a Costa Rica a dialogar con los golpistas, y eso legitima el golpe porque le da el mismo tratamiento a Zelaya, el presidente legítimo, y al presidente golpista.

¿Qué tanto lo afectó este golpe en Honduras?

Nos afectó a todos los que queremos una América Latina democrática. Es un golpe contra la posibilidad de que el pueblo opine y de que se abra un periodo democrático más profundo. Es un golpe contra el Alba. Contra todos nosotros.

Este lunes se llevará a cabo la reunión de Unasur. ¿Cómo toma usted la decisión del presidente Uribe de no asistir?

Es lamentable. Esto refleja el estado de debilidad en que se siente el Gobierno de Uribe. Lo menos que ha debido hacer era informar previamente, y no después de armado el alboroto. Ojalá lo hiciera allá y no en una gira muda, que utilicemos el arma de la palabra para resolver este gran problema que se ha generado por culpa de E.U. y también del gobierno de Uribe.

¿Hay algo, sobre la cooperación de Colombia con Estados Unidos, que el presidente Uribe le podría explicar y que permitiría descongelar las relaciones con Colombia? ¿Por ejemplo, como ha dicho el presidente Lula, que la cooperación se limitará al territorio colombiano?

No se trata de lo que Uribe diga o no diga. Estamos hablando del imperio, y el imperio, una vez que se instala, hace lo que le da la gana. Ni siquiera Uribe va a tener control de las acciones que las tropas del imperio desarrollen, incluso con tropas colombianas. Pongo un ejemplo. Aquí el imperio compró a generales para apoyar el golpe de Estado y para traer paramilitares de Colombia. Estoy seguro de que Uribe no se prestó para meter aquí los 200 paramilitares. Pero su ministro de Interior, Fernando Londoño, sí, y el jefe del DAS, Jorge Noguera. El DAS con la CIA organizaron todo. A mí me lo dijeron jefes paramilitares que estuvieron presos aquí, y algunas de esas pruebas están en los expedientes. Yo tengo grabaciones de militares norteamericanos con militares colombianos y venezolanos reuniéndose en Bogotá. Tengo la dirección y la foto del edificio, planificando operaciones contra Venezuela.

¿Por qué cuando empezó la cooperación militar entre Colombia y Estados Unidos, con el Plan Colombia, en la época de Bush -que según usted era el diablo-, no hubo razones para congelar las relaciones con Colombia y ahora sí?

Era otra época. Había respeto. Yo con Pastrana jamás tuve un enfrentamiento público, no me sentí irrespetado. Tuve una relación llevadera. Con todas las diferencias, fuimos amigos. En aquellos días no era evidente la amenaza contra Venezuela. Yo tuve una luna de miel (con E.U.) los primeros años; conversaba con Clinton, hasta por teléfono, y fui a la Casa Blanca. No había amenaza inminente. Y, además, Pastrana explicaba.

¿Que acabó la luna de miel: el golpe de abril del 2002?

El golpe, claro. Yo era muy ingenuo y estaba muy infiltrado. Yo pensaba que era posible hacer cambios de verdad, con el apoyo de algunos sectores de la burguesía nacional. El golpe de Estado me enseñó que esta era una revolución antiimperialista y socialista. El golpe ayudó a definir la revolución.

¿Cree que las relaciones con Colombia se pueden arreglar, o estamos abocados al sube y baja de los últimos años?

No saben lo que lamento esta situación. Con Pastrana avanzamos en varias cosas. Yo recibía empresarios, y aumentamos las importaciones desde Colombia. De menos de 1.000 millones de dólares, sobrepasamos los 6.000 millones el año pasado. Y más allá del intercambio comercial, hablamos de complementación y de muchos proyectos sociales. Pero con todos estos golpes que han recibido recientemente las relaciones es muy difícil. Y no es por culpa nuestra. Todas las crisis vienen de Colombia. Nos señalan de todo, y hay colombianos que me consideran una amenaza para su país, lo cual me duele mucho. Yo me siento igual colombiano y venezolano, y amo a esa tierra tanto como la mía. Pero esto de las bases, además, agrava todo. Aparece en el horizonte el demonio de la guerra. Estados Unidos quiere evitar cualquier proceso unitario entre nosotros.

¿Por qué sigue hablando de bases estadounidenses, si el presidente Uribe ha dicho con claridad que no son bases estadounidenses, sino cooperación militar en bases colombianas?

Creo que es una gigantesca ingenuidad pensar eso. Los militares estadounidenses tienen incluso inmunidad. Ningún juez de Colombia puede enjuiciar a ninguno de ellos, y he sabido incluso de un caso de violación. Es ingenuo pensar que los aviones se van a limitar al territorio de las bases. Van a volar libremente. Ni la misma Colombia controlará las rutas, los horarios, las misiones. La información va a ser secreta y van a grabar en territorio venezolano. Van a estudiar nuestras vulnerabilidades. Van a sembrar cizaña, y me van a acusar otra vez de que yo apoyo a la guerrilla. Todo se va a poner más tenso. Se está formando un cuadro severo de amenazas contra Venezuela desde Colombia con la participación del alto gobierno y de los militares.

Pero entonces, ¿no hay salida?

Ojalá Uribe reflexione y eche atrás. Y que explique. Ahora que tenemos el Consejo de Defensa de Suramérica, uno podría decir: bueno, está bien, con estos compromisos, con esta claridad, así como ha habido presencia militar en los últimos años, que haya algo adicional. Uno pudiera convenir, pero hablando y ojalá con todos. Hablando con Lula, con Correa, la Bachelette, la Cristina, Lugo, Tabaré y toda la comunidad.

La guerrilla y el narcotráfico le imponen a Colombia necesidades militares que explican la cooperación con Estados Unidos...

No se justifica. Lula ha planteado que hay que buscar la manera de acordar mecanismos nuestros, soberanos, para luchar contra el narcotráfico. Y sobre las Farc, ningún país de Suramérica dice que son terroristas. Yo no soy el único. Ponen bombas, y cometen actos de guerra, pero son insurgentes. Yo conservo la esperanza de que se abran los caminos de la paz, y quiero insistir en eso. Estoy dispuesto a hacer lo que pueda, a ir donde haya que ir, a hablar con quien haya que hablar, en aras de ayudar a buscar el camino a la paz en Colombia.

Sobre las elecciones colombianas

¿Cómo ve las posibilidades de que Juan Manuel Santos llegue a la Presidencia?

No es asunto mío a quién elijan ustedes como Presidente. Cuando Uribe iba a nombrar Ministro de Defensa, me llamó y me informó. Me dijo, "Yo sé que no es muy amigo suyo, pero yo hable con él y se ha comprometido a que vamos a cuidar las relaciones". Eso te indica mucho, sobre quién es el personaje. En una ocasión dijo que yo soy una amenaza para Colombia más grave que las Farc. Pero los colombianos sabrán a quién eligen.

¿Y si es Piedad Córdoba?

Es mi amiga, pero no tengo opinión. Ese es asunto de ustedes. No me importa cuál es la ideología de un Presidente. Yo he trabajado bien con presidentes de izquierda y de derecha en varios países. Lo que importa no es la ideología sino la voluntad de tener buenas relaciones.

¿Y la posibilidad de otra reelección del presidente Álvaro Uribe?

No quiero opinar. Eso sería meterme en los asuntos internos de Colombia, y así como a mí no me gusta que se metan en cosas venezolanas, no es bueno que yo me meta en cosas colombianas.

¿Se siente un dictador?

Una encuesta dice que el 50 por ciento de los venezolanos lo considera un dictador. ¿Se siente dictador?

Dudo que el 50 por ciento de venezolanos piense eso. Si hay gente que piensa así, el porcentaje debe ser muy bajo. Ahora, por supuesto que no lo soy. He sido electo, reelecto, derrocado y después regresado por el pueblo... estoy muy lejos de ser un dictador. Gobierno democráticamente, y la democracia en Venezuela es más profunda que en otros países latinoamericanos.

¿Cree que sus peleas con medios de comunicación alimentan esa idea?

Más que peleas son posiciones, y el avance de un proceso revolucionario en el marco estricto de la legalidad. Y más a fondo, es un tema económico. A mí me llaman dictador los latifundistas que perdieron sus latifundios, o los que manejaban antes la industria petrolera y la perdieron (...) . Pero lo que pasa es que la burguesía, como en casi todo el mundo, se adueñó de los principales medios de comunicación.